Los inmigrantes sin papeles son fantasmas dentro del mar de estadísticas que maneja el Gobierno. Nadie sabe con exactitud cuántos hay en España. Ni el Ministerio de Trabajo e Inmigración, ni la oposición, ni los sindicatos, ni las ONG. Son el único colectivo con el que el Ejecutivo no puede contar a la hora de calcular los presupuestos para sus políticas de integración. Pero hay algo en lo que todas las organizaciones coinciden, incluso el PP: la burbuja de indocumentados se ha reducido notablemente desde que el PSOE llegó a la Moncloa en 2004.
En concreto, hoy hay entre 100.000 y 250.000 sin papeles en España, según se atienda a las últimas estimaciones del Ministerio de Trabajo o a las cifras de los últimos estudios sociológicos. El dato, en cualquier caso, refleja una caída de en torno a un millón en el número de indocumentados respecto a 2004, cuando se asume que había 1,2 millones de indocumentados.
Explican esta reducción los 565.000 extranjeros que fueron regularizados en 2005, así como los 322.518 inmigrantes que salieron del pozo de los sin papeles entre 2006 y el 30 de junio de 2011 mediante la fórmula del arraigo social o laboral (son dos posibilidades que ofrece la Ley de Extranjería para que personas en situaciones especiales salgan del limbo legal). El resto, hasta llegar al millón, se corresponde con los rumanos que legalizaron de facto su situación tras la entrada de su país en la Unión Europea (la rumana es la principal colonia extranjera en España, con 900.000 personas que gozan de libre tránsito) y con el retorno de una parte importante de extracomunitarios a sus países de origen debido a la crisis.
"Aurora Montenegro, nicaragüense, de 42 años. Lleva cinco años sin papeles. Solicitó la regularización por arraigo, pero su empleador ganaba menos de 30.000 euros y se la rechazaron."
Penso que és un gran avanç i una molt bona xifra haver reduït tant el nombre d'immigrants sense papers, però no crec que se'ls posi molt fàcil aconseguir els papers com ho demostra el cas de l'Aurora. I és aquí on veiem la part negativa de tot això perquè personalment sé de persones immigrants que els ha costat molt aconseguir els papers i els han posat "pegues" per tot arreu, tot i així, no van parar d'insistir durant mesos i els van poder aconseguir. Crec que aconseguir els papers hauria de ser un dret per tots i per tant, hauria de ser una cosa més accessible per tots.

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