La realidad asiática y del pacífico se acerca a las escuelas a través del proyecto de educación intercultural de Casa Asia, la Escuela de Bambú, un punto de encuentro donde alumnos y profesores aprenderán a reconocer la diversidad cultural presente en la sociedad. Tai-txi, matemáticas védicas o cocina, todos los cursos se adaptan a los contenidos curriculares de cada ciclo, a los cuales aportan una visión intercultural y de aprendizaje colectivo.
Los niños y jóvenes en edad escolar están cada vez más habituados a compartir aula y experiencias con estudiantes procedentes de países de todo el mundo. Y es que el hecho migratorio, más extraño en las generaciones anteriores, resulta, ya plenamente normalizado en los centros escolares.
De eso se encargan proyectos como la Escuela de Bambú de Casa Asia, que, desde el año 2003, ofrece una amplia propuesta educativa en las escuelas catalanas con el objetivo de reconocer la diversidad cultural presente en la sociedad y aumentar el interés de los alumnos por el continente asiático y la región del Pacífico.
Con cursos que van desde los jardines de infancia hasta la secundaria o las escuelas de adultos, la Escuela de Bambú adapta su oferta a los contenidos curriculares de cada ciclo desde una perspectiva intercultural y más lúdica.
Talleres de matemáticas, teles y vestidos, cuentos orientales y, incluso, cocina japonesa son sólo algunas de las propuestas de la escuela que enmarcan hasta diez países asiáticos: India, Pakistán, Bangladesh, Nepal, China, Japón, Irán, Afganistán, Filipinas y Australia.
Además, las dinámicas de la escuela apuestan por un modelo muy participativo de los alumnos que, tal como explica a la coordinadora del proyecto, Imma Llort, "no es un conocimiento único dado por el maestro si no que lo hacemos entre todos, de diferntes países y experiencias".
Este proyecto se enmarca en un momento en que, aunque la llegada de personas recién llegadas parece que se ha estabilizado, la inmigración asiática todavía no ha parado de crecer, sobre todo la procedente de China, Pakistán, Bangladesh y India.
Los alumnos, protagonistas
Aparte de tratar la diversidad como un hecho cotidiano, la Escuela de Bambú contribuye a hacer que los escolares procedentes de otros lugares|sitios del mundo se sientan reconocidos en su diferencia. Así lo explica el economista y profesora Deepti Golani, para quien "los de fuera saben que aquí se conocen cosas de su país y se oyen protagonistas".
En eso también contribuye el hecho de que todos los educadores proceden de diversos países. De esta manera, el profesor pasa a ser como un espejo para los alumnos, ya que éstos pueden ver como el docente ha superado, con éxito, el proceso migratorio.
La veritat que em sembla una molt gran idea aquest projecte perquè apropa als nens a la realitat intercultural que estem vivint, de forma ben directe. Penso que els nens el veureu tot tant de prop, que ho expliqui també una persona que no és de la seva cultura, que vagin al centre de la Casa Àsia a fer certes activitats,... els fa estar més atents, més animats i amb més ganes d'aprendre que si ho expliquessin a classe i la tutora o professora que ja tenen tots els dies.
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